Ese parece ser el último deseo que Caco- un vividor empedernido, que abandonó a su familia 9 años atrás- les hace a Pedro, Meche y Roberto, sus hijos, mientras pasa su último día de vida en un hospital de Valparaíso. Ellos no sospechan que ese viejo divertido, alegre y excéntrico de antaño, esta vez habla en serio y va a hacer todo lo posible para reunir a su familia; aún cuándo esto lo lleve la vida