El 2 de junio de 1990, un grupo de voluntarios ex presos políticos junto a hijos de desaparecidos de Pisagua, recorren los lugares donde pudieran estar enterrados sus familiares según un testigo ocular. Finalmente, y luego de tres días de buscar y sin perder la fe, hallan un rudimentario símbolo que indica el lugar exacto donde estarían sepultados los cuerpos y que hoy se conoce como la Fosa Clandestina de Pisagua. Produce Colectivo La Minga.