La ciudad del fin del mundo

Cambia el milenio pero no así las ganas de hacer música. En la ciudad, la pérdida de los espacios genera un festival para promocionar las bandas locales y este genera otras instancias para mostrar música. Los estilos se hacen más diversos y aparecen los colectivos musicales. Ruido Interior es uno de ellos. Bandas como Te odio Kandinsky, Padaky, Ayahuasca entre otros remecen la escena con nuevos sonidos. Una nueva generación de músicos aparece y se genera un renacer musical.

La ciudad del fin del mundo