Una maleta flota en el mar. Enrique agobiado por la muerte de su esposa y los recuerdos del pasado, viaja a la playa e intenta suicidarse entrando al mar. Tras fallar en el intento, Enrique tiene una visión, un recuerdo que lo impulsa a buscar las respuestas que necesita. Recorre su casa de veraneo abandonada y descubre pinturas de su esposa que nunca había visto, donde ella había pintado reiteradamente el cuadro de su propia muerte. Enrique entra al bosque, llega hasta un acantilado y en un acto simbólico, arroja con todas sus fuerzas la maleta con las pinturas de su esposa.