“Los sueños son parte de la vida cotidiana”, asevera Maribel, quién relata como através de sueños le llega el llamado para ser escritora. El Ül, el Epew y toda la literatura oral mapuche dan vida a su escritura, la vida en la ciudad entre columpios, gatos y sueños y su huerto en la ciudad hilan su escritura entre el mundo onirico y el cotidiano.